‘Enfrentados: Marfil’: girl, sabemos perfectamente a qué venimos

Hay historias que desde el tráiler prácticamente te dicen cómo van a terminar. Conoces los clichés, reconoces las miradas, sabes perfectamente qué significa poner a dos personas con química y probablemente podrías adivinar varios de los siguientes pasos sin siquiera haber visto la película.

Y aun así le das play.

Enfrentados: Marfil llegó a Prime Video protagonizada por Ester Expósito y Hugo Diego García, adaptando la novela Marfil de Mercedes Ron, autora detrás del universo de Culpables. Y si ya conoces las historias que han convertido sus libros en fenómenos entre lectores y espectadores, sabes bastante bien a qué vienes.

La película sigue a Marfil Cortés, hija de un poderoso empresario que vive en Nueva York y cuya vida cambia después de sufrir un secuestro. Tras ser liberada, su padre decide ponerle protección las 24 horas y es ahí donde aparece Sebastián Moore, el guardaespaldas encargado de acompañarla a todas partes. Ella quiere recuperar su libertad; él tiene que protegerla. Y sí, probablemente ya entendimos hacia dónde va esto…

 

 

Enfrentados: Marfil abraza sin demasiada pena los ingredientes de su fórmula: romance, tensión, peligro, lujo, secretos y esas miradas que duran unos segundos más de lo necesario. Es cliché, pero es nuestro cliché.

 

 

 

Ester Expósito y Hugo Diego García, quienes consiguen que la tensión entre Marfil y Sebastián sea suficiente para querer seguir su historia. Entre el “no deberíamos”, las diferencias entre ambos y una convivencia prácticamente obligada, la película va construyendo el romance que desde el principio sabemos que estamos esperando.

Y quizá Enfrentados: Marfil funciona mejor cuando simplemente aceptas el juego. No viene a reinventar las historias románticas ni necesita hacerlo; toma una fórmula conocida y la convierte en uno de esos guilty pleasures que sabes perfectamente qué te están dando y aun así disfrutas.

Porque a veces no queremos preguntarnos qué va a pasar.

Queremos saber cómo va a pasar.